Crónica de una visita a Tikal (IV): Naturaleza y arqueología

Tras subir al templo IV para el Tour del amanecer comenzamos un circuito guiado por la ciudad abandonada de Tikal y la selva que la rodea.

Tikal, una ciudad maya abandonada hace 12 siglos y que permaneció oculta en la selva hasta mediados del s.XIX

Tikal, una ciudad maya abandonada hace 12 siglos y que permaneció oculta en la selva hasta mediados del s.XIX

 

Para este recorrido se formó un grupo de 6 personas con los que preferíamos la visita en castellano y  nos fuimos con Natanael, un joven guía al que le encantaba hablar de plantas y astronomía.

En su compañía caminamos por los muchos senderos que recorren el parque rodeados de vegetación y oyendo de fondo aullidos de monos y cantos de aves. De vez en cuando Natanael nos enseñaba algún árbol en particular o se agachaba para recoger alguna semilla o hierbajo que resultaba ser anís, cardamomo, pimienta, clavo y hasta chicle.

También nos enseñó el arbusto del que salen las cotizadas hojas de palma para hacer techumbres y  otras especies curiosas como la mimosa púdica que es una pequeña planta que cuando la tocas se repliega sobre si misma hasta pasar casi inadvertida.

mimosa púdica en Tikal

Mimosa púdica, la planta tímida que se esconde al tocarla

 

La selva en si es fascinante, pero  más fascinante es pensar que esta enorme área cubierta de selva fue hace 2.000 años una ciudad totalmente urbanizada, con plazas y calles enlosadas donde se cree que podían vivir unas 60.000 personas.

Uno de los templos de Tikal dejándose ver entre la vegetación de la selva.

Uno de los templos de Tikal dejándose ver entre la vegetación de la selva. Cuando Tikal fue “descubierto” todas las estructuras estaban cubiertas por vegetación y hoy muchas aún permanecen así.

 

Una de las cosas que más nos sorprendió fue saber que , al igual que los templos griegos estaban pintados de vivos colores, los templos y pirámides de Tikal tampoco eran de piedra a la vista sino que estaban revestidos de un enfoscado blanco a base de chicle que protegía a la frágil arenisca de descomponerse bajo la lluvia.

Otra cosa curiosa de Tikal es lo que llaman la construcción en estilo cebolla, y que consiste en reaprovechar las antiguas estructuras construyendo las nuevas encima.Donde nosotros vemos un templo o una pirámide ( según tenga 1 o 4 frentes) los arqueólogos han descubierto que hay varios superpuestos, a capas como una cebolla.

El templo II visto desde el juego de pelota

El templo II visto desde el juego de pelota

 

Aparte de eso, la historia de Tikal sigue siendo un gran misterio.
Por supuesto que se han conseguido datar las estructuras y gracias a las estelas y grabados se ha establecido un orden de dinastías. También se sabe que la última época se esplendor de la enorme ciudad se correspondería con el siglo VIII de nuestra era  pero todo lo demas son conjeturas.

templo I de Tikal

Templo I de Tikal , donde está enterrado Ah Cacao, uno de los últimos gobernantes de Tikal

Se cree que eran grandes comerciantes ya que estaban situados en un lugar central del mundo maya, que desarrollaron un sistema de lucha consistente en acorralar al enemigo desde las alturas y lancearlo, que tuvieron grandes enfrentamientos con la ciudad de Caracol en Belice y que sus conocimientos astronómicos favorecieron la agricultura.

La gran pregunta de porqué abandonaron Tikal sigue sin respuesta. Hace unas semanas se hizo pública la última teoría, según la cual un estrato geológico en el interior del Blue Hole de Belice probaría  que hubo una tremenda sequía de 100 años que coincidiría con la época del abandono.

Con esta pregunta en la cabeza y cosechando plantas recorrimos el conjunto conocido como El Mundo Perdido (según nuestro guía pura mercadotecnia ligada al estreno de Jurasic Park) , vimos el templo V entre la niebla y llegamos a la gran Plaza.

Templo II en la Gran Plaza de Tikal

Templo II en la Gran Plaza de Tikal

 

El día no acababa de abrir y estaba muy nublado.Como buenos turistas dimos palmas frente a la Gran Pirámide, donde  está enterrado el gobernante con el nombre más chulo que ha dejado la historia: Ah Cacao , también conocido como Luna Doble Peine.

Tras ser respondidos por el eco como estaba previsto por los mayas subimos al templo II donde nos hicimos la foto típica que con unos filtros de Instagram disimula la luz tan triste que había aquel día.

pirámide del jaguar en Tikal

Y por fin llegó el día de visitar Tikal!

A los niños y los turistas nos encanta subir a todo tipo de miradores una y otra vez así que volvimos al templo IV y con la bruma mas baja pudimos hacernos la ansiada foto mirando los templos asomar sobre las copas de los árboles.

Vistas desde la cima del templo IV. En el centro de la imagen los dos templos de la Gran Plaza. A la derecha el templo V

Vistas desde la cima del templo IV. En el centro de la imagen los dos templos de la Gran Plaza. A la derecha el templo V

 

Preguntándonos esta vez si los árboles habrán llegado a su tope de crecimiento o si llegará un día que tapen totalmente los templos mas altos bajamos por segunda vez las escaleras de madera y nos marcamos un nuevo objetivo: queremos ver animales no humanos.

Según un chico francés con el que coincidimos varias veces todo Tikal está lleno de monos y coatís. Solo tienes que salir un momento de los caminos principales y aparecen en grupo.

No quiero desmentir al chico francés, sobre todo porqué las fotos de su cámara le dan la razón, pero nosotros, que somos probablemente los turistas más desafortunados del mundo en lo que a avistamientos de animales se refiere (véanse  experiencias anteriores en Panamá y Monterrey) solo vimos esta zorra gris, una araña y un hormiguero.

zorra gris en Tikal

Foto de una zorra gris en Tikal que amortiguó levemente nuestra vergüenza en la ronda de fotos de animales que se formó tras la visita

Y hasta aquí nuestra visita a Tikal contada como fue . No hubo una salida de sol que nos dejara sin habla, no vimos ni monos aulladores, ni coatís ni un jaguar. También suspiramos por un cielo azul y un poco de luz para poder hacer fotos decentes, pero nada de eso sucedió.
En vez de eso disfrutamos subiendo a los templos, aprendimos cosas curiosas sobre plantas que nunca antes habíamos visto y vivimos la experiencia de caminar por la selva en plena noche. No estuvo mal, nada mal.

texto y fotografías ©viaxadoiro, 2015

 

Crónica de una visita a Tikal en 4 actos:

I-Pánico en la entrada

II-Un paseo nocturno

III-Esperando el amanecer desde la cima del templo IV

IV-Naturaleza y arqueología en Tikal

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