Capítulo 10: Llegada a Las Vegas y primera impresión

Es nuestro quinto día de viaje y tras 3 visitando parques nacionales nos vamos rumbo a Las Vegas. Estamos entusiasmados. Dicen que Las Vegas se ama o se odia ¿Qué nos parecerá a nosotros?

El recorrido desde Zión es de apenas 3 horas circulando por la Highway 15 a través de un paisaje desértico. Cuando ya se vislumbra al fondo la civilización paramos a repostar gasolina, convencidos de que en la ciudad será más cara. Allí dos de nuestros amigos se juegan el primer dólar en una tragaperras. Pronto empezamos!!!

Strip de Las Vegas de noche

Strip de Las Vegas de noche

 

La primera impresión es que la ciudad es bastante más grande de los que esperábamos. Se ven un montón de naves y grandes edificios y tenemos que circunvalarla antes de llegar al hotel Luxor, donde vamos a alojarnos. Anochece mientras nos dirigimos al hotel y ponemos una y otra vez Viva Las Vegas en el mp3, es todo tan emocionante! Hay muchísimo tráfico y de repente vemos el Strip frente a nosotros. Es igual que en las películas: El Excalibur, con sus almenas y torres iluminadas, el Tropicana, la torre Eiffel del París… y muchas, muchas luces. Nos quedamos con la boca abierta. La primera impresión no defrauda en absoluto VIVA LAS VEGAS!!!

En medio de la euforia hemos llegado a nuestro hotel: el Luxor. Hay que dejar la furgoneta en el Valet Parking, donde un aparcacoches se hará cargo de ella cambio de un ticket que tendremos que presentar para retirarla. Recogemos el equipaje a  toda prisa, porque este hotel tiene tantas habitaciones (4.400 para ser exactos) que entran unos 10 vehículos por minuto. Un poco acelerados entramos en el hall: impresionante. Desde el interior se ven los corredores de los 30 pisos de habitaciones, tragaperras por todas partes, la zona de restaurantes, los anuncios de los espectáculos…demasiado para asimilar de un solo vistazo.

Hemos reservado 3 habitaciones en la zona de la pirámide, que son las más baratas y esperamos para hacer el registro. Tenemos unas 80 personas por delante. Aquí hasta las colas son a lo grande! Por fin nos dan las llaves y nos dirigimos a los ascensores. Una hora después y tras recorrer dos veces todo el perímetro de la pirámide nos dimos cuenta de que no teníamos ni idea de cómo llegar.

Bajamos de nuevo al hall y allí nos percatamos de que nos habían dado las habitaciones en las torres, en vez de la pirámide, y por fin las encontramos. Pero aún nos esperaba otra sorpresa: una de las habitaciones parecía seguir teniendo huéspedes…estaba llena de trastos diversos y tan extraños como una colchoneta hinchable en el baño, medicamentos en la mesilla, una jeringuilla, cosas de bebé, tickets de casino, restos de comida, gafas de sol…Incluso había manchas de sangre en la almohada! No nos atrevimos a tocar nada y localizamos a un policía del hotel que no nos hizo ni caso…menuda película nos montamos, hasta le dijimos que quizás hubiera un cadáver…Es lo que tiene Las Vegas y haber visto tantas películas…

Mientras tanto, recibimos aviso en el móvil de un cargo importante por cuenta del hotel Luxor del que no teníamos constancia alguna. Estresados bajamos a recepción a pedir explicaciones y todo se solucionó bien. Nos dieron una habitación nueva,(la otra estaba sin limpiar&hellip)  y el cargo no era tal, sino un dinero movilizado en concepto de fianza que tienen que subscribir todos los huéspedes, el problema es que no nos lo habían explicado. Además las habitaciones eran de una categoría bastante superior a las que habíamos pagado. Aún me río recordando el follón que montamos y la cara de aquel policía…

Con todo solucionado pero bastante tiempo “perdido” decidimos salir a disfrutar de nuestra primera noche en Las Vegas. Primera copa en una de los bares del casino y primer dólar esfumado. Tienen tragaperras en la barra y así es difícil resistirse…

Era bastante tarde y los restaurantes y el buffet del hotel estaban cerrados, así que cenamos en la zona de establecimientos de comida rápida. Dentro del hotel hay de todo. Ya con tiempo vamos analizando el ambiente, conclusiones:

-Lo que más hay es tragaperras, hay miles.

-Las camareras del casino no son guapas y jóvenes como en las películas. El vestuario que llevan da pena.

-Si juegas en las tragaperras, te traen bebida gratis. Las hay desde 5ct la partida.

-Las camareras guapas están en los pubs como el bar de hielo o el Cat´s House.

-Hay gente de toda edad, clase y condición. En Las Vegas no se discrimina a nadie.

-Hay tantos americanos obesos que los hoteles les prestan carritos motorizados para moverse por el casino.

-En la ruleta el dinero vuela!

-Las tragaperras no “escupen” dinero, sino unos papelitos que hay que canjear en cajeros automáticos.

-Fuera del casino hace calor, el suelo es duro y no hay donde sentarse o fumar. En el casino todo son comodidades.

– Los hoteles están comunicados entre sí por el interior y no hace falta salir a la calle. Así no sabes si es de día o de noche.

Recorrimos el Luxor, el Mandalay Bay y el Excalibur antes de irnos a dormir. Tenemos grandes planes para mañana!

Capítulo 11: Aprendiendo a disparar en Las Vegas Gun Store

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