Viaxadoiro

Un viaje a Japón a través de 11 experiencias gastronómicas

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La gastronomía es una parte fundamental de cualquier de viaje y una de las mejores maneras de aproximarse a la cultura y costumbres de un país.
En el caso de Japón además, con miles de locales de comida japonesa por todo el mundo, uno de sus mayores reclamos turísticos y una parte muy importante de cualquier viaje por el país.

Es por eso que recién llegados de Japón dedicamos nuestro primer artículo a la gastronomía, que nos hizo disfrutar muchísimo y como veréis va bastante más allá del pescado crudo.

Restaurante en Asakusa (Tokio) donde comimos ventresca de atún hasta hartar por menos de 10€

Consideraciones generales:

Ahí van 11 experiencias gastronómicas aptas para todos los bolsillos que os recomendamos probar si tenéis la fortuna de viajar por Japón.

1-Comer en un restaurante de sushi giratorio

¿Quién no ha querido comer alguna vez en uno de estos singulares restaurantes donde eliges la comida desde una cinta giratoria y luego te cobran por plato?
Nosotros pensábamos que el país estaría lleno de ellos, pero durante 15 días de viaje solo vimos 4.
De entre todos nos llamó la atención un pequeño local en el mercado de Kanazawa donde había cola para entrar y allí nos metimos.

Puesto de marisco en el marcado de Omicho (Kanazawa) El cangrejo real es la estrella indiscutible de este mercado (al menos cuando fuimos nosotros) Como véis la pieza va desde los 6.000 yenes (unos 55 euros) los pequeños a 20.000 yenes por uno grande.¡Puro lujo asiático!

Como sucedió durante casi todo el viaje, éramos los únicos “gaijines” (extranjeros en japonés) y nos dedicamos a copiar lo que hacían el resto de comensales más experimentados.
Los platos, cada color un precio diferente, se toman de la cinta giratoria superior .La vajilla (vasos, fuentes para la soja…) circulan por un segundo nivel debajo del anterior.
Además en la barra había un grifo para servirte agua caliente y mezclarla con té verde (gratis)

Una vez ubicados nos servimos 6 platillos evitando los más caros y pedimos al cocinero una bandeja de 500 yenes con 8 piezas que incluían nigiris de salmón, huevas o langostino, que preparó sobre la marcha e incluía un caldo de cangrejo.

Elegir que platos  retirar de la cinta le da una cierta emoción al asunto (va bastante rápido y puede suceder que el que tienes pensado coger se lo lleve otra persona) y resulta muy divertido.

Una de las comidas en la que salimos más satisfechos y a precio chollo.Además, como dice el pequeño Shin Chan sobre este tipo de locales”el movimiento hace que la comida se vea más apetitosa” ¡Qué razón tiene!

Precio y lugar: 1600 yenes dos personas. Mercado de OMICHO en Kanazawa.

2-Probar la ternera de Hida

Antes de viajar a Japón habíamos oído hablar del famoso buey de Kobe, pero preparando el viaje descubrimos esta otra denominación de buey wagyu exquisita y a precios más asequibles.

Deliciosos cortes de ternera de Hida listos para echar a la parrilla. A mayor grado de marmoleado, mayor calidad y precio más alto.

La ternera de Hida, aunque no es barata, sale mas a cuenta que el buey de Kobe y fue lo que comimos los días que pasamos en Takayama.

La primera vez la probamos en una  plancha coreana, perfecta para saborear la carne tal cual sin salsas ni otros aditivos que enmascaren el sabor.
Aunque en el restaurante había menús con ternera de Hida desde 1.250 yenes preferimos ir al grano y prescindir de arroz, verduras, postre y otras distraciones para centrarnos en lo que nos había llevado hasta allí: la carne que apenas habíamos catado en los días anteriores.

El sistema de cocinado en plancha coreana es bien sencillo: con unas pinzas metálicas se ponen las piezas en la rejilla, cuando estén al gusto se retiran y se sazonan al gusto.

Pedimos una fuente con distintos tipos de carne que incluía 3 diferentes cortes y calidades de ternera de Hida, panceta y lomo de cerdo.En la carta ponía que era para 4, pero como fue plato único estuvo perfecto para dos.
La carbe de Hida es de la raza wagyu, como la de Kobe por lo que presenta el mismo aspecto marmoleado.Cuantas más vetas, más grasa, mejor sabor y mayor precio.
La ternera de Hida está tan buena que te vuelves adicto a la primera cata así que al día siguiente repetimos y la probamos en una preparación tradicional de la zona, cocinada a fuego lento sobre una hoja de magnolia que tampoco estaba nada mal.

Ternera de Hida con setas , salsa de ciruela y apio sobre hoja de magnolia

Precio y lugar:La parrilla coreana fue en el Ajikura Tengoku (al lado de la estación de tren) y  nos salió por 5400 yenes los dos, la preparación con magnolia fue en el local que queda justo enfrente de la salida de la estación de tren y junto con una curiosa preparación a base de pollo y repollo que no estaba nada mal nos salió por unos 10€ cabeza.

3-Beber sake en una izakaya

Sin duda, nuestro tipo de local favorito en Japón es la IZAKAYA o tasca japonesa.No hay lugar mas auténtico ni con más encanto a la hora que los japoneses salen de trabajar.

Izakayas en Shibuya (Tokio) Estuvimos en la segunda, bajo el cartel rojo, un local minúsculo para 7 clientes y el dueño.No hicimos fotos del interior por respeto a los clientes.

Las izakayas son lugares para beber sake y acompañarlo con pequeñas “tapas” .A menudo te sientas en una barra entorno al camarero y muy próximo a los otros clientes que no dudan en hablar contigo entre plato y plato.
La única pega de las izakayas es que si bien el sake lo hay de todos los precios, la comida es bastante cara.

Brochetas (yakitori) y jarrita de sake, una de las combinaciones más habituales en una izakaya

Precio: Suelen servir pequeñas raciones de sushi, brochetas y verduras en tenpura. También tienen bastante casquería.Las raciones oscilan entre los 500 y los 1500 yenes, pero hacen falta varias para quedar satisfecho.Las hay por todo el país.

4-Comer  “Bento” en el tren

A lo largo de 15 días de viaje por libre comimos muchísimos BENTO, cajitas de comida para llevar que incluyen sushi, pequeñas porciones de ensaladilla, bolitas de arroz, croquetas, tortilla, piezas de carne o pescado…
Un banco del parque, las mesas de un museo , el hotel …Cualquier sitio es bueno para comer una de estas bandejas que recuerdan a la comida de avión pero están bastante más frescas y buenas.

Pero el sitio donde los japoneses comen  bento más a menudo es el tren, y a nosotros nos encanta adoptar las costumbres locales.

Algunos bentos que comimos durante el viaje.

Precio y lugar: Los bentos se compran en los supermercados, las CONVENIENCE STORE tipo Family Mart (tienda donde se vende un poco de todo incluidos café y comida recién hecha) y las estaciones de tren o autobús (en el metro no se puede ir comiendo ni hablando por teléfono).
Los precios varían desde los 500 yenes de una caja bento sencilla, con predominio del arroz a los 2.000 yenes de las cajas  más sofisticadas.Casi todas incluyen una pequeña dósis de salsa de soja y al pagar en caja te entregan palillos y servilletas desechables.

5- Visitar un mercado de alimentos.

Aunque no visitamos en famoso mercado y lonja de Tsujiki en Tokio, disfrutamos mucho de las visitas al mercado de NISHIKI en KIOTO y  OMICHO en KANAZAWA.

Puesto de castañas en el mercado de Nishiki en Kioto.Las más grandes asadas cuestan 100 yenes (unos 85 céntimos de euro) la unidad.

Aquí descubrimos que el cangrejo real es un manjar apto para pocos bolsillos, que las castañas grandes salen a precio de oro y que el sashimi fresco a las 18:00 de la tarde está baratísimo ;-)

Además son habituales los puestos de comida para llevar, donde siempre ves alguna rareza, y que te ofrezcan dulces u otras cosas para probar.

Precio y lugar: Visitar un mercado es una de las actividades gratuitas más entretenidas de cualquier viaje. Los de Tokio, Kioto y Kanazawa son de los más conocidos.Además es habitual encontrarse mercados matutinos de frutas, verduras y otros productos frescos por todo el país.

6- Desayunar udón de pie rodeado de locales.

El udón es un caldo con fideos gordos que se come con palillos y sienta fenomenal para desayunar.
Para los trabajadores japoneses es habitual ir a primera hora de la mañana a un local de udón y desayunar un buen bol de pie en la barra antes de empezar el día.

Cocinero y bol de udón recién servido

Como Jorge y yo somos files seguidores del  “allá donde fuentes haz lo que vieres”,  lo probamos en Kioto y nos sentó fenomenal, además de ser muy barato y sabroso.
Admirable es la velocidad a la que preparan estos platos: sirven el caldo caliente, echan el udón fresco que se cocina al momento y en nuestro caso dos tortillitas de tofu dulce que también tenía preparadas .¡ Plato listo para servir en un minuto ! Para que luego digan del Mc Donalds…

Precio y lugar: 360 yenes por persona.Centro de Kioto

7- Ir a un curso de sushi facilón

Lo pasamos genial en esta velada organizada por el hostel donde nos alojamos en Tokio.
Por el irrisorio precio de 300 yenes (menos de 3 euros, )  disfrutamos  prepararando sushi con las manos.

Chicas danesas y una turista de Osaka probando su habilidad con los palillos en un curso de sushi sin esterilla.

Nada más fácil que cortar el alga del tamaño adecuado, echar arroz con una palita, meterle de todo (hasta lechuga, que queda muy bien) , untar un poquito de wasabi, enrollar y listo.

Lo mejor, compartir anécdotas del viaje con huéspedes de todo el mundo

Precio y lugar: 500 yenes (huéspedes 300 yenes) en el HOSTEL UNPLAN KAGURAZAKA ( Shinjuku-Tokio )

8-Probar el Doburoku en Shirakawa-go

El DOBUROKU es un  sake sin refinar que elaboran  en el templo Myozen-ji de Shirakawago para el festival del mismo nombre a mediados de octubre.

Este brebaje no puede conseguirse en ninguna otra parte del país y sabe diferente a cualquier otro sake de los que  probamos en las izakayas y  bodegas de Takayama.

Catando Doburoku en Shirakawago

El aspecto es de un líquido blanquecino con granos de arroz flotando, sabor alcohólico (muy amargo al primer sorbo) y templado como la leche recién ordeñada.Así descrito quizás no suene muy apetecible, pero cuando llevas 3 o 4 tacitas te das cuenta de que su peculiar sabor es adictivo.

La singular aldea de Shirakawago en los llamados Alpes japoneses

La visita a su pequeño museo incluye barra libre de este rico licorcillo, perfecto para entrar en calor un frío día de Noviembre.

Precio y lugar: 300 yenes, visita  y barra libre en el Museo del Festival Doburoku.

9- Tomar café hecho con aguas termales

En la pequeña aldea termal de YUNOMINE ONSEN pueden hacerse tres cosas: bañarse en aguas termales, cocinar boniatos y huevos en aguas termales  y tomar té o café hecho con aguas termales.

Calle principal de la pequeña aldea de Yunomine Onsen

De cocinar pasamos, pero el baño y el café los disfrutamos de lo lindo.

Café termal, un poco caro pero estupendo para recuperar la tensión tras un baño en aguas calientes.

Precio y lugar: 400 yenes persona, Yunomine Onsen (el pueblo es pequeño y es el único lugar para tomar algo.Está entre el Tsuboyu y el templo con vistas al río).

10-Comer ventresca de atún hasta no poder más por menos de 10 euros (los dos)

No entendimos muy bien por qué este plato era tan barato, pero os dejamos la dirección por si alguien le coincide por la zona y quiere probar.
Nuestra intuición, es que en Isomarusuisan , que presume de tradición pescadera y servir los mejores cortes, la parte de la vestresca les parece “fea” y la sirven a precio chollo.

Disculpad por no hacer la foto hasta que ya no quedaba casi nada…Antes de dar cuenta de ella se parecía mucho a la foto del menú :/

Nosotros nos pusimos las botas con esta delicia en la que fue sin duda la mejor relación calidad precio del viaje.

Si paseando por Asakusa dáis con este sitio, no lo dudéis y entrar.Abre 24 horas y fue uno de los mayores aciertos del viaje.

Precio y lugar: Isomarusuisan (ver mapa)

11-Equivocarse pidiendo y acabar desayunando callos.

Si, no todo iban a ser experiencias exitosas.El pedir la comida señalando con el dedo un menú en japonés puede llevar a engaños como este.

Lo que parecía rica carne asada, eran en realidad gelatinosos callos difíciles de comer a primera hora de la mañana.A favor del local decir que Jorge pidió ración grande y le disuadieron en favor de la pequeña.
En una segunda ronda y viendo lo que comían el resto nos lanzamos a por las GYORZAS (empanadillas), arroz, tortilla y caldo , mucho más apropiados para la primera comida del día.

Como véis disfrutar de la gastronomía en Japón es una de las mejores cosas que puedes hacer mientras viajas por el país.

No tengas miedo por no entender el idioma.En muchos locales tienen cartas en inglés y los menús con fotos, que tanto detestan los chefs de nivel, serán tus mejores aliados.

Además , para hacerte la elección aún más fácil colocan reproduciones de los platos en el escaparate para que sepas que aspecto tendrá la comida que te van a servir ¡Si son todo facilidades!

Escaparate con reproduciones de platos para llevar.

Puede que algún plato no te guste o que no sepa como imaginabas (ojo, con los bollos que parecen de chocolate y es pasta de judías dulce) pero habrá muchos que te encanten y los recordarás toda tu vida como un gran descubrimiento.

Texto e imágenes ©Viaxadoiro.com 2016

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